
4.4(715 reseñas)
Barco Telamón
4.4(715 reseñas)
Barco Telamón
A pocos metros de la carretera entre Arrecife y Costa Teguise, las placas oxidadas del Telamón emergen del mar como una escultura involuntaria que ha cautivado a miles de visitantes. Este antiguo carguero encallado hace más de cuatro décadas se ha convertido en uno de los paisajes más fotografiados de la costa este de Lanzarote, un contraste impactante entre el metal corroído y el azul profundo del Atlántico.
Aunque el acceso al interior del barco está cerrado por motivos de seguridad, el Telamón mantiene su magnetismo desde la orilla. Muchos se detienen durante el amanecer o el atardecer, cuando la luz rasante acentúa las texturas de su estructura deteriorada y transforma el pecio en un lienzo de sombras y reflejos. No es solo un accidente náutico: es un símbolo de la imprevisibilidad del mar y del paso del tiempo.
El entorno rocoso que rodea al pecio invita a caminar junto a la costa, donde el sonido de las olas rompiendo contra el casco oxidado añade un toque casi cinematográfico. Para quienes buscan escapar de lo convencional, el Barco Telamón ofrece una parada memorable, accesible a cualquier hora y perfecta para capturar una imagen que rompe con las típicas postales de playas doradas.
