
4.9(34 reseñas)
Montana Amarilla
4.9(34 reseñas)
Montana Amarilla
En la Isla de La Graciosa, frente a las costas de Lanzarote, se alza un accidente geológico que rompe con la monotonía del paisaje volcánico habitual. Montaña Amarilla debe su nombre a los tonos ocres y dorados que tiñen su ladera, resultado de la oxidación de minerales volcánicos que contrastan con el azul intenso del Atlántico y el negro de las lavas cercanas.
Llegar hasta aquí implica un recorrido de unos siete kilómetros desde Caleta de Sebo, ya sea caminando o en bicicleta por senderos que bordean la costa. El camino, aunque pedregoso, regala vistas constantes al mar y a Lanzarote al fondo. Al pie de la montaña se extiende una playa de arena clara y aguas transparentes, frecuentada por quienes buscan tranquilidad lejos de las zonas más concurridas de la isla.
La combinación de formas geológicas singulares, el aislamiento natural y el ambiente sosegado convierten este rincón en uno de los más fotogénicos de La Graciosa. Es un lugar que invita a detenerse, explorar sus formaciones rocosas y disfrutar del contraste cromático que le da identidad propia dentro del archipiélago canario.


